Poesía pura y buena
Sólo una muestra de mis poetas favoritos:
Gustavo Adolfo Becquer:
Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mis labios una frase de perdón…
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: “¿Por que callé aquél día?”
y ella dirá. “¿Por qué no lloré yo?”
Pablo Neruda:
Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. . Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. . Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: Déjame que me calle con el silencio tuyo. . Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. . Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
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Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
¿Se debe luchar por amor?
Linger, The CramberriesSiempre he sido romántica, desde niña cuando jugaba a casarme y a ser mamá; definitivamente una romántica clásica que cree en el cuento de hadas en el que el príncipe azul lucha por el amor de la princesa. Nunca creí que podría ser en sentido inverso; es decir, no consideré nunca la posibilidad de ser yo quien luche por amor. La verdad es que me consideré tan… especial que pensé que el príncipe lucharía por mí, siempre y constantemente por mantener mi amor, por hacerme felíz cada día. Nunca pensé en que podría suceder algún día que yo, tan especial como me creía, me vería en la situación de tener que luchar por mi amor. Y al decir luchar me refiero a todo el contenido que el sustantivo lucha implica: reconocer al enemigo, definir mis objetivos y armar la estrategia de guerra. Sí, de guerra, porque yo en este momento me siento en pie de guerra porque quieren quitarme lo más importante para mi: mi amor. Es la guerra más importante para mí porque es la primera, la primera vez que me veo amenazada y la primera vez que odio a alguien, mi enemigo de nombre sin rostro.
Sin embargo, lo que más me aterra, lo que me hace considerarme de una vez la perdedora, es que no sé si se debe luchar por amor.¿No se supone que si es amor siempre va a estar siempre ahi? ¿No se supone que si me ama no me debe hacer sufrir, ni poner en riesgo nuestro amor y bla bla bla…? Necesito encontrar alguna fórmula o alguien que me diga si sigo adelante, intentando, amando o si simplemente me rindo de una vez y me evito futuros dolores. Para ser más honesta necesito que mi príncipe me lo confirme, ¿Vale la pena luchar por tí, para que no me dejes? Me dices que necesitas saber si en verdad me amas y yo te contestó: para saber si me amas debes saber primero qué es amar.
Tal vez mis espectativas son muy altas y por eso continúo decepcionandome, pero no puedo dejar de pensar que si yo pude mantener mi amor , mi respeto y admiración por ti, si yo soy fiel y no necesito intentar recordar, entonces ¿Qué le puede impedir a él mantener nuestra relación? Sigo en la disyuntiva: tal vez vale la pena pelear por amor pero lo que no vale la pena es el quien, en esta situación. Tal vez el que me haya hecho felíz hasta hoy no significa que lo seguirá haciendo o tal vez todo fue una ilusión óptica que los dos queremos mantener más de lo que podía durar.
No sé si soy necia, terca, testaruda pero no quiero dejar de luchar, quiero reconocer a mi enemigo de nombre sin rostro, quiero definir mis objetivos, armar mi estrategia y finalmente celebrar la recompensa de haber recuperado a mi amor, mi príncipe.
Sueño de una mañana cotidiana
¿Alguna vez mientras estás todavía acostada en tu cama sonríes imaginando lo bien que vas a lucir en el día? Mientras te estiras para quitarte de encima la pereza decides que hoy tu cabello se va a ver… brillante, con algunas ondas para darle movimiento y lo puedes ver… rebotando lentamente sobre tus hombros mientras caminas por la calle y suelta un delicioso aroma que hace voltear a cada hombre que se te cruza. Decides no ponerte mucho maquillaje porque no te gusta usarlo de diario… Pero hoy vas a ponerte un poquito de rimel en las pestañas para darle un toque coqueto a tu mirada que va a estar escondida detrás de tus lentes de descanso hasta el momento adecuado en el que lentamente y con delicadeza te los vas a sacar para dejar embobados a todos los que te escuchaban hablar.
Mientras te rascas un poco la cabeza y te empiezas a sacar las medias, porque la noche ya pasó y ya NO hace frío, sigues planeando lo regia que vas a estar ese día. Tu pelo perfecto, tu mirada coqueta, tal vez un poco de brillo en los labios para continuar el plan. También decides que vas a usar falda; si, hoy es día de falda porque ya pareces un machito de tanto pantalón que usas y hoy no quieres el look de Coco Chanel ni de Annie Hall. NO! Hoy quieres sentirte… un toque más femenina, tal vez a lo Carolina Herrera, si hablamos de diseñadoras. Si! Vas a ponerte falda y sabes exactamente cual: esa falda floreada de blanco, amarillo y verde oliva que vuela tan lindo en el aire cuando caminas con tus sandalitas delicadas que te regalo tu mamá. A sí, porque hoy tampoco te vas a poner las chancletas de siempre, HOY HE DICHO NO AL NIÑO NIÑA EN MI! Bien me dijo mi amiga: “ser bella cuesta”. No me importa la comodidad, hoy quiero verme linda, perfecta, como de revista o mejor aún como Carrie Bradshawen una cita en pleno día veraniego.
Ay! Un último bostezo antes de que decidas que para cuidar tu esbelta figura, tu cinturita de avispa y tus piernas de barbie latina mejor no comes pan en el desayuno, mejor sólo un juguito… me aguanto el hambre hasta el desayuno. Además, el hambre es bueno, ADELGAZA!
De pronto ves tus manos; si, están bien cuidadas. Toda la semana has tenido la lima en la cartera y las uñas están como deben estar, sólo le falta un toque de brillo y como hoy vas a estar regia una manito de pintura roja. ¿Qué habré hecho con mi reloj? MI RELOJ…Uy! Sólo te queda media hora para arreglarte y salir.
Te levantas animada y convencida de que si puedes hacerlo y para darte una pequeña inspiración te paras delante del espejo. El espejo, ese infaltable amigo, fiel como el solo, a quien no le da miedo hacerte llorar si te dice la verdad.
Por acostarte con el pelo mojado el pobre ha despertado al estilo león enjaulado. Ese buzo de polar con estampado de ositos y el polón que usas para dormir no ayudan a disimular tu figurita de piernas muy cortas, pancita rellena de panes y hombros jorobados. Suspiras con la esperanza de poder lograrlo sólo para descubrir que de tanto soñar en la noche te han salido ojeras y un pequeño puntito rojo asoma en la punta de nariz. Bueno tal vez tenga que usar un POQUITO más de maquillaje de lo que pensé. Te sacas tu pijama y confirmas tus dudas, hace un par de días que no depilas tus piernas de barbie latina… versión Betty Suarez. Uy! Creo que ya no me da el tiempo.
Te amarras el pelo en una cola para disimular el peinado aleonado, te pones tu jean de siempre, tus zapatillas y el polar gris. Corres al baño para lavarte los dientes, la cara y ponerte un poco de crema antigranitos en la punta de tu nariz. Antes de abrir la puerta y salir corriendo le haces caso al rugir de tu panza y coges un pancito de la panera. Después de todo no hay nada mejor que sentirte cómoda a lo largo del día, verdad?